El día en que yo no pude “quedarme en casa”

Fue el 20 de marzo, cuando en México las escuelas incorporadas a la SEP decretaron paro de actividades a causa de la pandemia del Coronavirus. No tardaron más que unos días, para que Universidades públicas y privadas también se sumarán. Lo que demoró más tiempo, fueron los empleos. Pese a que ya teníamos a López-Gatell diciendo en las mañaneras el famoso, “Quédate en casa”, el comercio y mundo godín no podía zafarse de sus actividades de un día a otro. Simplemente las PYMES representan el 60% de la economía mundial y la mayor parte de ese porcentaje es trabajado por el pueblo latino. Por lo tanto, ese “Quédate en casa” se convirtió en un privilegio para algunos y para otros, una opción imposible.

Cleo, mujer de 45 años, pero que aparentaba hasta 15 más por su largas jornadas de trabajo bajo el sol, estaba viendo de lejos aquel programa matutino, en el que salen conductoras cuyas fechas de nacimiento no son muy alejadas a la de Cleo, pero que su gran sueldo, la producción y las luces de la locación, las hacen ver apenas de 30 años. Todas ellas lanzaban notas sobre como los artistas eran buenos ciudadanos, como esos famosos se quedaban en casa, se preocupaban por no contagiar el virus. Ella, mientras pelaba un coco con agilidad por los años que llevaba haciéndolo, pero aún así con notable esfuerzo, desde lejos en esa pequeña tv que se encontraba dentro de una fonda, la cual miraba desde unos metros, veía las imágenes de Bárbara Regil mostrando como hacia su rutina de ejercicio desde su casa, sonriendo pese al esfuerzo físico, también de Mariah Carey, luciendo glamorosa en pijama en su sala de estar junto con toda su familia y hasta pasaron un vídeo en donde Ricky Martín, desde su casa en la playa le pedía a sus seguidoras que se quedaran en casa, que era momento de mostrar solidaridad.

¡Cómo me voy a quedar en casa! No tengo ni un peso ahorrado, mis hijas ¡qué comerían!, pensaba Cleo mientras un cliente se acercaba a ella.

-Buenos días, un vaso por favor, le dijo, y mientras Cleo servía agrego, y usted doña, ¿hasta cuándo trabaja? -.

Cleo habló, como si hubieran detonado la bomba de ideas que tenía en la cabeza. – Yo no puedo, tengo 3 hijas, soy madre soltera, a mí nadie me ha dado nada, ni lo hará, qué haría, de qué viviría, no tengo más que en la alacena harina y en el refri nopales y unas cebollas -.

El cliente, quien llevaba el chaleco de su trabajo que anunciaba ser cajero de un super mercado, empatizó – A nosotros quién sabe que nos vayan a decir, hasta el momento nadie dice nada, sólo nos hacen llevar cubrebocas y usar gel antibacterial-.

Cleo despacho rápido, la situación le incomoda, sentía coraje y además era momento de mover su triciclo de coco a la salida de unas oficinas, ya casi daba la hora en que salían a comer.

De camino se encontró a su mejor amiga, la de los periódicos.

-Qué paso tú, sabía que ibas a venir, eres de las que aguanta-.

-Pues quien sabe si sea de esas, pero si no vengo, cómo pago la renta-.

-Eso pienso yo, el mero mero dice “Quédate en casa” como si fuera tan fácil, como si tuviera un cofre de dinero o como si del cielo me fuera a caer una despensa…-.

-Pues, mi hija anoche dijo algo sobre que les van a dar más dinero en su beca y que darían apoyos para pequeños negocios-.

– Si oí, pero no le entiendo a eso, ¿Yo cuento como un pequeño negocio?-.

-Quien sabe, es por internet-.

-Pero ya sabes que yo ni se leer, échame la mano manita sabes que soy re bruta para eso-.

-Si, en la noche veme a ver, pero ahorita ya no me quites el tiempo, van a salir los godínez por su lunch – finalizó Cleo al mismo tiempo que se impulsaba con la pierna izquierda para agarrar mayor empuje y velocidad con su triciclo pesado.

-Diculpe, ¿tiene sanitizante?- escuchó Cleo a sus espaldas y volteando preguntó – ¿Sani qué? – al voltear se encontró con una mujer joven que de vez en cuando le compraba, pero ahora iba con cubrebocas y guantes.

-Gel antibacteria- le enseñó la joven, Cleo frunció el ceño como si le hubieran dicho una ofensa.

-Pues es que todos los negocios deben de tener, hasta en Coppel en la entrada tienen y piden que te pongas al entrar-.

-Ha no, yo no. ¿Quiere una bolsita de coco picado?

-No gracias – dijo la joven, haciendo expresión de desagrado mientras veía los cocos, vasos, bolsas, limones y hasta a la misma Cleo.  

Cleo se sintió ofendida, ella se había bañado antes de salir, sus cocos los pelaba con filosos cuchillos los cuales siempre limpiaba con un trapo limpio, ella era pobre, pero no cochina.

Minutos después, se recargo en su triciclo observando a todos los transeúntes y enseguida se dio cuenta que eran menos personas de las que generalmente veía, no estaba Benjamín quien siempre le compraba, ni Antonio, quien al menos los lunes le compraba. Se dispuso a no desanimarse y continuar haciendo bolsitas de coco picado. Mientras hacia su labor escuchaba como la gente hablaba sobre el recorte de personal, disminución de sueldo o peor, en esa cafetería, la cara, sin más despidieron al personal a causa del paro de actividades, sin darles ni un apoyo económico.

Daban casi las 5 de la tarde y apenas había juntado unos 120 pesos, cuando estaba acostumbrada a llevar 10 veces más a casa. Para ir a ella, tomo la ruta más larga por si en el camino alguien le compraba, pero no fue así.

Cleo llegó a su casa, se sirvió un guiso que había hecho su hija la mayor, la de 12 años, comió mientras veía el resumen de las noticias y de la conferencia de prensa en donde, el mero mero insistía diciendo ¡Quédate en casa!.

Al día siguiente, Cleo salió, con menos cocos pero con muchas ganas de trabajar, ella no podía “quedarse en casa”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s